“Bienvenidos a Sweet Lands, el país de la repostería. El Rey Golosón, famoso por su insaciable afición alos dulces, ha caído gravemente enfermo debido a sus excesos. Si su estado de salud no mejora pronto, el reino puede encontrarse sin líder, tambaleándose al borde del caos. Desesperado, el rey ha convocado una prueba a gran escala para encontrar al más digno heredero al trono.”
En Sweet Lands tendrás la tarea de transformar la tierra que se te ha concedido en el reino más próspero dentro del límite de tiempo. El tiempo es escaso, por lo que cada instante cuenta en esta dura aventura. ¡Dirígete directamente a la tierra designada y colabora con los ciudadanos locales para levantar un magnífico reino!
El autor de este impresionante eurogame es el japonés Totsuca Chuo, conocido poco en Europa, pero autor de algún juego interesante como (Ostia o Aqua Garden). Es sorprendente como Totsuca Chuo ha huido totálmente del estilo habitual de juegos de la escuela de su país para abrazar los eurogames de manera muy obvia.
Sweet Lands es un eurogame de peso pesado con una producción deslumbrante y una temática pastelera que, aunque no se traduce en una experiencia inmersiva, sí está presente en cada rincón del juego. Desde los tableros personales hasta las fichas de madera, todo está diseñado con un nivel de detalle que transmite dulzura, repostería y color.
En Sweet Lands desarrollamos nuestras propias ciudades en tableros individuales y avanzamos en muchísimos tracks a lo largo de cinco rondas. Todo ello buscando cumular la mayor cantidad de puntos de victoria para convertirnos en los nuevos regentes del reino. A todo el que lo juegue le recodará en algunas cosas a The Castles of Burgundy, en otras cosas a Terra Mystica y en otras a Terraforming Mars. Y todos tendrán razón, porque la sensación que se tiene al jugarlo, es que el autor ha querido hacer un compendio de todo lo que le ha gustado en cuestión de eurogames.
Como es habitual en juegos de esta dureza (8,5 / 10), no se trata de un juego para todo tipo de jugadores. Abruma desde el despliegue inicial, sobrecarga los sentidos por la cantidad de reglas y decisiones a tomar y puede resultar en una primera partida frustrante y confusa. Pero sin duda cumplirá con creces para los que disfruten de eurogames desafiantes. El tiempo dirá si acaba escalando en el ranking de la BGG convirtiéndose en un clásico; nosotros apostamos a que sí.
FUNDAS – 207 cartas (63,5mm x 88mm)
FUNDAS – 16 cartas (44mm x 67mm)

























Valoraciones
No hay valoraciones aún.